Abuelos digitales: Juan Savio enseña sobre computación – Novedades Tecnología – Tecnología


A sus 80 años, lo único que ha mantenido activo a Juan Savio es su relación con los computadores.

Desde muy joven, este argentino se ha interesado por la tecnología, y el paso del tiempo no ha sido un impedimento para continuar con esta pasión.

Hoy en día, los smartphones, las tabletas y los computadores de última generación juegan un papel trascendental en su vida.

No solo conoce a la perfección el funcionamiento de un procesador o términos como mother board o RAM, sino que, además, es un experto en herramientas de diseño gráfico como Adobe Illustrator.

En este tipo de programas realiza vectorización de diseños (el proceso para convertir imágenes formadas por píxeles en vectores), que luego estarán preparados para impresiones 3D. En sus palabras, él se considera un “artista digital”.

Me mantengo muy actualizado y estoy permanentemente conectado a la web, eso es lo que hago. He ido a un montón de charlas, y siempre donde había un curso gratuito, ahí estaba yo. Todo eso me ha llevado a donde estoy hoy y a no haber abandonado en ningún momento la computación”, cuenta, en charla con EL TIEMPO.

La curiosidad que lo mueve empezó a fines de los 80, cuando interactuó por primera vez con una calculadora HP 41C.

He ido a un montón de charlas, y siempre donde había un curso gratuito, ahí estaba yo. Todo eso me ha llevado a donde estoy hoy y a no haber abandonado en ningún momento la computación

“Trabajaba en construcción, y la empresa nos dio unas máquinas HP 41C, que eran unas calculadoras grandes pero programables; ahí empecé a hacer planillas de cálculo para realizar presupuestos, análisis de los proyectos y estudios”, relata.

Desde entonces, nunca ha parado: Ha seguido tutoriales en internet sobre los lenguajes de programación HTML5 y CSS, tomó un curso de marketing digital y un taller de robótica. Al final creó un reloj, hecho con matrices led, y un complejo circuito electrónico comandado por una placa Arduino.

Un tono carismático y alegre parece acompañarlo siempre, y el amor por la tecnología es fielmente reflejado en su inspirador discurso. Fue precisamente esa actitud de permanente disposición la que lo llevó a proponerle a la Fundación Telefónica, en la cual había tomado varios talleres sobre informática, crear un curso en el que él les enseñara sobre tecnología a otros adultos mayores.

Su propuesta fue aceptada, y, gracias a una alianza con el Ministerio de Educación de Argentina, cerca de 40 personas de la tercera edad en Buenos Aires pudieron aprender desde cómo enviar un mensaje en WhatsApp hasta qué hay dentro de un computador.

“Hice una breve reseña de la historia de la computación; les mostré, con algunos gráficos, qué tienen por dentro un celular y un computador, les expliqué sobre la memoria RAM, el disco duro y los procesadores. En fin, todo lo básico que hay que conocer para saber qué tenemos dentro de esa cajita tan maravillosa que es un teléfono”, dice Savio.

Juan Savio

Cerca de 40 adultos mayores asistieron al curso sobre tecnología dictado por Juan Savio en Buenos Aires (Argentina).

Foto:

Fundación Telefónica

“Y es que no es un simple celular, es un aparato que es más importante que lo que usaron los del Apolo 11 para llegar a la Luna”, agrega entre risas.

El taller, compuesto por cinco charlas de dos horas cada una, se realizó el pasado diciembre de forma gratuita. Savio ya trabaja en una segunda edición, para este año.

“Con la ayuda de voluntarios, estuvimos asistiéndolos a todos. Aprendieron a mandar mails, a crear una cuenta, a navegar por internet. La quinta charla fue sobre seguridad y bullying en internet”, afirma.

Pero ¿cómo hacer, entonces, para que los adultos mayores se acerquen más a la tecnología en una sociedad en la que parece cada vez más necesario hacerlo?

Su principal consejo a otras personas de su edad es tener un cuaderno en el que anoten, con su propio lenguaje, los pasos básicos para realizar una tarea en cualquier dispositivo. “Nosotros los viejos hacemos algo y al día siguiente se nos olvida. Lo más importante es tener un cuaderno para anotar, con mi forma de expresarme, los distintos detalles sobre cómo se hace un correo o cómo entro a una página”, señala.

Nosotros los viejos hacemos algo y al día siguiente se nos olvida. Lo más importante es tener un cuaderno para anotar

Pero quizás lo primordial, según Savio, es animarse a usar los dispositivos como lo hacen los jóvenes: probando y tocando todo sin miedo. “Los niños tocan la pantalla y los botones hasta que algo aparece y siempre están descubriendo. La persona mayor tiene la costumbre de acercarse al computador con las manos para atrás.

El gran secreto es tocar, mirar y probar todo. Aunque parezca complicado, vean y fíjense en que cada botón tiene una función distinta, cumple una meta diferente y nos permite hacer distintas acciones”, explica.

Aunque el internet de las cosas (IoT) y la inteligencia artificial son tecnologías que aún considera demasiado “pretenciosas” para agregar a su currículum de aprendizaje, su fascinación por la novedad es de nunca acabar.

“Cuando trabajaba y llegó el momento de decir ‘Juan, mereces un descanso’, dejé de actuar desde el punto de vista laboral en la computación, pero nunca la abandoné, sino que intensifiqué lo que había hecho”, concluye Savio, quien dice que continuará buscando opciones que le permitan seguir llevando su conocimiento a la gente de su generación.

ANA MARÍA VELÁSQUEZ DURÁN
REDACCIÓN TECNOLOGÍA* 
En Twitter: @anamariavd19
*Esta es la primera serie de ‘Abuelos digitales’, un espacio para resaltar historias
de adultos mayores que no le temen a la tecnología.






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