Curado el puente de Irra, que hoy se habilita, ¿quién lo va a pagar?


JUAN CARLOS LAYTON

LA PATRIA | MANIZALES

“Es como cuando le prestan la casa para vivir, con la condición de que le haga mantenimiento. Usted la pinta, le tapa las goteras y la trata de mantener en buen estado. Pero si la casa se cae o tiene un riesgo de caerse, esa no es su responsabilidad. Ahí hay otros problemas que le competen al dueño”.

El ejemplo lo pone continuamente el gerente de Pacífico III, Bruno Seidel Arango, para referirse a las fallas estructurales del puente de Irra, que recibió la concesión el 4 de noviembre del 2014, junto con las vías para mejoramiento, ampliación y pasos nuevos en un trayecto de 146 kilómetros, incluyendo cinco tramos o Unidades Funcionales (UF) como La Pintada – La Felisa; Irra – La Felisa; La Manuela – Irra; Asia-Alejandría y La Virginia – Asia.

En el informe se deja constancia de que el puente se recibió en estado crítico, pero operativo, según recalca Pacífico III. También aclara que le correspondía el mantenimiento periódico de este paso de 140 metros de longitud, 8,2 metros de ancho y 2 carriles, mientras se construían dos nuevos puentes desde el río Tapias, antes de llegar a Irra (Quinchía), para evitar el paso por el corregimiento.

Los problemas eran evidentes. Según Seidel Arango, estudios de finales del 2016 mostraron que debía restringirse el paso de tractomulas desde el primer semestre del 2017, para que solo pasara una a la vez, en un puente que nadie controló.

Con los diseños, el 4 de noviembre del 2017 se le presentaron al Instituto Nacional de Vías (Invías) y a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) las alternativas y la necesidad de repotenciarlo. Sin embargo, estas concluyeron, en enero del 2018, que la repotenciación era responsabilidad de Pacífico III.

El 21 de enero el vicepresidente de la ANI, Leonidas Narváez, visitó la obra y especialistas del concesionario conceptuaron sobre el mayor deterioro de la estructura y que tenía una capacidad de carga muerta. Es decir, solo aguantaba su propio peso. Esto generó la declaratoria de emergencia y el 22 de enero se ordenó el cierre indefinido.

 

Arreglo y peleamos después

En medio del debate sobre quién tenía que asumir esa responsabilidad, Pacífico III determinó que la prioridad era arreglar el puente y evitar tragedias humanas, por lo que después de consultar a expertos, tomó la decisión de emprender los trabajos de repotenciación, estimados en unos $6 mil millones, y aplazar el debate contractual.

Sin embargo, la interpretación de la concesión es que el contrato del 5 de septiembre del 2014 define claramente que su responsabilidad es el mantenimiento y no la repotenciación. La interventoría piensa lo contrario.

Reclama que el contrato es claro: “En cualquier caso el concesionario deberá corregir todos los deterioros o deficiencias detectados por la interventoría o por él directamente (…) y en especial aquellos que pudieran afectar la transitabilidad de las vías. (…) “El concesionario será responsable de adoptar las medidas preventivas y correctivas necesarias para la conservación de las vías en las condiciones establecidas en el contrato”.

 

La responsabilidad

Carlos Alberto García Montes, director Nacional del Invías, piensa igual. Celebró que se haya cerrado el puente, como un acto responsable; además que hoy se esté reparando, y que se abra, así sea con paso restringido. Lo que no admite es que se hable de “arreglamos y después peleamos”. “Se les demostró que esa es su responsabilidad, no solo con el puente de Irra, sino con todos los puentes existentes en las vías que se les entregaron”, insistió.

Le disgusta que le hayan puesto la ponchera al Invías y dejaran pasar más tiempo, pues es la forma de operar las concesiones de primera, segunda y tercera generación, a las que solo les compete el mantenimiento. No sucede lo mismo con las de cuarta generación (4G), donde es clara la tarea de repotenciación. Reclamó que haber llegado al cierre completo del puente fue una respuesta tardía.

Leonidas Narváez, vicepresidente de gestión contractual de la ANI, tiene la misma posición de García. Aunque hay una advertencia sobre el proceso que se viene, para él, lo más importante es abrir la vía. “Tenemos los argumentos para justificar quién tiene que mantener la infraestructura y restablecer la movilidad”.

 

¿Por qué se cerró?

En el debate han intervenido los gremios de Caldas. La Corporación Cívica reclamó por la demora para tomar acciones, teniendo en cuenta que desde hace tres años Pacífico III recibió la concesión. Una cosa similar dijo el secretario de Infraestructura, Luis Alberto Giraldo. “Hacerle mantenimiento durante los últimos cuatro años era hacer lo necesario, y si se hubiera hecho no estaría cerrado”, insistió.

Prefiere abstenerse de la discusión con respecto a la responsabilidad de mantenerlo o repotenciarlo. “Lo que no se puede desconocer que el puente funcionaba cuando se lo entregaron a la concesión, y esta tenía la responsabilidad de mantenerlo funcionando hasta que entregara el puente nuevo o devolviera el actual al Invías”.

 

Primero, la prudencia

Seidel Arango defiende que siempre se hizo el mantenimiento rutinario, que el deterioro se presentó en los últimos meses, y que la situación de hoy es distinta a la de hace tres años.

“Prefiero la prudencia y actuamos con responsabilidad. Nadie lo tiene cerrado por gusto, incluso los constructores perdemos unos mil millones de pesos mensuales y tiempo contractual para entregar el proyecto. Si cerramos, que ¿por qué se hizo? Y si hay una tragedia, que ¿por qué no lo cerramos?”, planteó.

No acepta que se le señale de improvisación cuando se le recuerda que primero hablaron de un cierre de seis meses y luego de dos. “Las contingencias ocurren y hemos hecho nuestro mejor esfuerzo para reducir los tiempos, y en eso ha influido la posibilidad de tener claro el alcance de los trabajos que tenemos que hacer. Además, nunca se dijo que era palabra de Dios. Es el problema de decir fechas, porque uno puede poner un plazo tentativo y revisable, pero todo mundo se queda con la fecha” explicó.

Insiste en que acudir a reclamaciones será una decisión de los dueños, porque lo que sucedió fue un problema de causa mayor. La pregunta que queda es ¿curado el puente, quién quién pagará el arreglo?.

Analizan los expertos

LA PATRIA les consultó a dos expertos sobre el proceso, con base en el contrato. El abogado administrativista Carlos Alberto Arias, representante de la firma Arias Aristizábal, consideró: “es responsabilidad del concesionario hacer los trabajos de mantenimiento del puente, entre ellos el de repotenciación. En ninguna cláusula se hacen excepciones de esta naturaleza en favor del contratista. Lo contrario habría sido que al momento de suscribir el contrato se hubiera advertido de las deficiencias estructurales del puente y convenido a quién le correspondía dicha obra”, dijo.

Josué Galvis Ramos, ingeniero civil y experto en estructuras, insistió en que la obra quede bien reforzada y que se garantice la movilidad. Resaltó que los últimos hechos en el país evidencian el deterioro y el abandono de varias obras. Insistió en la necesidad de prestarles mayor atención, con el fin de no cerrarlos para después reforzarlos.

Opinan

* Darío Gómez, presidente del Comité Intergremial del Caldas

Lo importante fue la decisión de reparar de inmediato el puente. Eso nos satisface, porque no se puso de por medio el debate económico. Después, será una instancia superior la que determine quién tiene la razón.

* Germán López, presidente de Top Tec

Es muy fácil criticar, porque son eventos de fuerza mayor. Algo similar me sucedió cuando era gerente del hotel Las Colinas y después del terremoto de 1999 me dijeron que era necesario evacuar ante cualquier riesgo.

* Felipe Montes Trujillo, miembro junta Colombit

Lo más positivo es que se pase de un cierre estimado de seis meses, que planteó inicialmente la Concesión, a solo dos. Ahora tenemos que confiar en que les rinda y les quede bien hecho ese puente.

Otros puentes

La Gobernación de Caldas confirmó la apertura de la licitación pública para reforzar los puentes Aquilino Villegas, en el corregimiento de Arauca y el de Bocas, entre Aguadas (Caldas) y La Pintada (Antioquia). Los recursos, cercanos a los $1.700 millones, fueron posibles gracias a un convenio que se efectuó con el Invías.

Abren

Después de 51 días de cierre, hoy se habilitará el paso, a partir de las 6:00 p.m. Se habilita para vehículos de carga liviana y antes de Semana Santa se habilitará para carros de carga pesada, pero con restricción.

 




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