"No nos van a perdonar media", dijo en Manizales el excomandante de las Farc alias Benkos Biojó



Israel Alberto Zúñiga, alias Benkos Biojó, negociador de los acuerdos de paz y ahora miembro del partido FARC, estuvo en Manizales y afirmó que cuando estuvieron en guerra tenían una economía de guerra, y ahora, como partido, se sostienen como cualquier otro grupo político.


Es un afrodescendiente nacido en Barranquilla, de casi un metro 80 de alto, con cadenas colgando del cuello, manillas en sus muñecas y anillo en cada mano.

Asegura que durante la guerra, los recursos para sostenerse salían de múltiples acciones. “La impuestación en todos los niveles y actividades. Esos recursos se iban a la guerra y lo podemos demostrar. Por eso decimos cuantifiquen, pero tomen como elemento comparativo ¿cuánto le costaba al Estado?, pero no hacemos ese ejercicio”.

Al preguntarle por los actuales aportantes de las FARC, como partido, sostiene que trabajan, asignarán cuotas y que cuentan con relacionamiento con otros países, pero aclara que será igual a como se sostienen los partidos. “No puede ser otra nuestra dinámica, y debe ser más transparente que todas, porque no nos van a perdonar media, ni el más mínimo desliz”.

 

Evaluar en sociedad

– ¿Son ciertas las disputas internas para definir quiénes van a ser los líderes y los candidatos?

No, eso no existe, porque el debate se ha dado dentro del más sano ámbito y con las más claras definiciones.

 

– ¿Qué es lo que está pasando realmente en las zonas veredales de transición?

Hoy no hay zonas veredales, lo que hay es espacios territoriales de capacitación y reincoporación. Cuando hablamos de incumplimientos, es de las características de esos espacios, y que hasta el momento en algunos lugares del país no se han cumplido a cabalidad. Ya cuando hablamos de incumplimiento dentro del marco de los acuerdos en general decimos que no pueden ser evaluados desde las Farc, sino desde el conjunto de la sociedad colombiana porque en la construcción del 90% de los acuerdos está involucrada toda la sociedad.

 

– ¿Dicen que ya entregaron las armas, los menores de edad, cuál es la responsabilidad que les queda?

Las Farc han cumplido a cabalidad con lo acordado, el Estado es de un periodo mucho más largo de evaluación, por eso decimos que hay que mirar los acuerdos en su conjunto, evaluarlos como sociedad, y nosotros como parte de esa sociedad participaremos.

 

Miedo a la verdad

– Algunos de ustedes han dicho que el proceso estaría en riesgo porque el Congreso está muy demorado en aprobar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Lógicamente, porque la paz no es simplemente el desarme de las Farc ni el silencio de los fusiles. La paz es algo mucho más de conjunto, son los elementos de inclusión social, de bienestar, de construcción de dignidad humana. En ese sentido, sino hay justicia, no hay verdad, y sino hay verdad, no hay reconciliación, y sino hay reconciliación, pare de contar. Sino hay verdad no hay paz.

 

– ¿Están dispuestos a ir a la justicia y contar la verdad de todo lo que ocurrió en el conflicto, incluso las responsabilidades?

Absolutamente toda la verdad, es nuestro compromiso, y esperamos que se dé por igual en todos los sectores de la sociedad colombiana. Es que la verdad histórica tiene que establecerse, de lo contrario estaremos arando en el desierto. No habrá justicia, y sino hay justicia, no hay paz. Aquí hay quienes le tienen muchísimo miedo a la verdad. Nosotros tendremos que asumir las responsabilidades históricas que nos correspondan, contextulizándolas.

 

– ¿Por qué debemos creer eso, cuando de pronto ahora se descubre que en la lista que pasaron de miembros de las Farc había personas con antecedentes delincuenciales y narcotráfico?

El procedimiento de certificación y análisis de las listas presentadas es bilateral, no es una lista presentada solo por las Farc, se tiene que revisar. Si se fijan, se encuentran con que hay personas en la lista que no están avaladas siquiera por los frentes. ¿Quién las metió?, ¿quién intentó de manera maliciosa meter los nombres para generar una cortina de humo y duda? Los medios no están indagando eso, se pretende desviar la atención del país, y en eso tenemos que ser muy cuidadosos.

 

– ¿Pero consideran que dentro de sus filas pudo haber personas que hicieran parte del narcotráfico y de otras actividades ilícitas?

También hay un elemento que hay que tener en cuenta. En este país se trató de desvirtuar el carácter de luchador social o de revolucionario todo el tiempo, por eso nuestras dudas con la justicia ordinaria. Entonces un muchacho que pudiera ser miliciano en Manizales lo capturaban, y si lo encontraban en un barrio donde hubiera una olla, no lo pasaban como un miliciano sino como un muchacho de una olla. Nosotros sí sabemos quiénes son nuestros militantes y asumimos la responsabilidad de sus actos.

 

– Si se aprueba JEP y los tribunales deciden máximo en un año que muchos de ustedes tendrían que pagar penas por sus delitos, con quién se unirían para poder tener representatividad de sus propósitos?

Precisamente la caracterización de la JEP es que genera un nuevo elemento de justicia y un nuevo espacio, las penas son alternativas. Está contemplado así.

 

Tragedia propia

– Hay militantes que decidieron no acogerse al proceso, ¿cómo harán para que la sociedad no confunda las Farc que no se desmovilizaron con el Partido de las FARC?

Es una lectura del momento. En 52 años de confrontación había dos procesos en los cuales el conjunto de organizaciones han optado por sumarse o confrontar el debate desde otros espacios de acción. Es parte de la dinámica, que existan sectores que digan sí al proceso de paz, ya el resto son determinaciones concretas de las personas y de su proyección a futuro. ¿Cómo se distinguieron liberales y conservadores después del pacto?, por sus actos, por sus compromisos. Es igual, o por qué tiene que ser diferente.

 

– ¿Harían alianzas y con qué sectores de la política colombiana para tratar de promover su discurso?

Es lo más normal, pero en Colombia los partidos fracasaron de manera estruendosa, todos son militantes vergonzosos, vea el abanico de candidaturas y los orígenes, y por qué están recogiendo firmas y por qué están haciendo tanta maroma, porque son militantes vergonzosos. El sistema de partidos en Colombia fracasó porque son microempresas electorales, asociaciones para delinquir, pero en medio de esa realidad hay gente con la altura y el compromiso suficientes frente al país con los que valdrá la pena emprender acciones políticas de renovación.

 

– Se acercan las elecciones a Congreso y Presidencia, ¿cómo van a mover sus fichas para estos comicios?

Se tiene que generar una gran convergencia que blinde los acuerdos y que posibilite una salida real a la profunda crisis de la institucionalidad colombiana, no devolverle el país a los lumpen, a la narcomafia, al narcoparamilitarismo, a las asociaciones para delinquir, a los que han tenido como origen de sus riquezas desde siempre el crimen. Tenemos que reflexionar como país cuál es el origen real y cómo se ha manejado este país. Sino tenemos una mirada retrospectiva frente a nuestra historia, vamos a seguir viviendo del momento, de la coyuntura y de la alaraca.

 

– Venezuela fue un país muy rico y hoy día lo que hace es expulsar venezolanos, ¿cómo ve esa situación allá?

Es un caso de los más relevantes del manejo mediático de la opinión. Respetando la autonomía y los procesos venezolanos, la crisis del petróleo y la avaricia de quienes siempre han controlado los mercados le generaron un ataque económico, sin embargo, ese pueblo ha resistido ese ataque. En Venezuela hay 6 millones de colombianos producto de cinco décadas de guerra en Colombia, de esos se están devolviendo unos 300 mil nietos de colombianos, ninguno son venezolanos, ¿pero venezolanos? Y el éxodo de Colombia hacia Venezuela quién lo cubrió. A veces nos soslayamos en la tragedia del vecino para tapar nuestra propia tragedia.

 

– ¿Es cierto que reciben apoyo de los presidentes Nicolás Maduro, de Venezuela, y Raúl Castro, de Cuba, para la causa de las Farc?

A las Farc jamás nadie nos regaló un pañuelo, de haber sido así la correlación de fuerzas en la guerra hubiera sido otra. Hoy, en medio de la negociación, hablamos de los apoyos morales, éticos y de identidad, hasta ahí.

 

Del homenaje que le hicieron al Mono jojoy

“En Colombia se le han hecho homenajes a Bolívar, a Santander, entonces eso es un elemento que tendrá que determinar la historia; si es merecedor o no de dicho homenaje. Hay acciones que corresponden a un contexto, que no tienen por qué desvirtuar la condición humana. La historia, en un momento determinado, será la que tendrá que juzgar y pondrá a cada quien en el lugar que se merece.

“Tenemos que ser coherentes, aquí se ha detenido la guerra, se han silenciado los fusiles, pero no estamos renunciando a banderas ni a principios ni a propósitos. Soñamos con una Colombia diferente, estamos invitando al país a la construcción de una Colombia diferente que erradique los elementos de desigualdad social y la aberrante situación de corrupción política existente en el país. En ese sentido consideramos que el mensaje enviado es una continuidad de la voluntad en la búsqueda de esos cambios”.



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