Ola de apoyo del establishment hollywoodense a la cancelación de Roseanne por un tuit racista de su protagonista












Roseanne Barr y John Goodman en una revival que no duró casi nada



Luego de la cancelación del revival de la sitcom
Roseanne,
debido a la publicación de un tuit racista por parte de su protagonista , Roseanne Barr, los artistas apoyaron decididamente la decisión de la cadena ABC de levantar el programa, el más visto de esta temporada en su país. Channing Dungey, la presidente de la cadena propiedad de Disney, es además la primera mujer afroamericana en ocupar ese puesto en la TV norteamericana, y recibió el total respaldo del CEO de la compañía, Bob Iger por su firmeza: “sólo había una cosa que hacer: lo correcto”. También se sumaron dos de las cabezas de equipo de
Roseanne, la coprotagonista y productora ejecutiva de la serie, Sara Gilbert y el
showrunner Bruce Helford.





Las repercusiones no quedaron solo en el ámbito de personas o empresas vinculadas a la serie. La guionista, directora y actriz Ava DuVernay –parte de la familia Disney, estudio para el que dirigió el film familiar
Un viaje en el tiempo– dio su apoyo a Dungey, poniéndola como verdadera protagonista del día. “Para que quede registro, ésta es Channing Dungey, sentada en la cima de tu mundo como una reina, juzgando tu basura y sacándola afuera”.







En el mismo sentido se expresó


Shonda Rhimes
, quien hasta hace poco trabajó en varios shows para ABC y ahora trabaja para


Netflix
. “Ella obtuvo lo que se merecía. Como le digo a mi hijo de 4 años, uno hace una elección con sus acciones. Roseanne hizo una elección. Una elección racista. ABC hizo otra elección. Una humana “, escribió en Twitter la creadora de


Grey´s Anatomy
.



El actor de origen paquistaní Kumail Nanjiani (
The Big Sick) también se manifestó contento por la cancelación de
Roseanne y escribió en Twitter: “La reacción a esta cancelación será ensordecedora”. Otras reacciones apuntaron al humor, entre ellos las de la estrella de la serie


Scandal
Josh Malina, la del actor de


Star Wars
,


Mark Hamill
y la del productor de
The Ellen Show, Andy Lassner, quienes apuntaron en broma a que Fox –la cadena preferida del presidente Donald Trump, de quien Roseanne Barr es abierta partidaria–será la beneficiaria de esta situación si se encarga de emitir el programa cancelado por ABC.




Disculpas tardías

Barr, que apenas se desató el escándalo anunció que se retiraba de Twitter, a las pocas horas volvió para pedir disculpas a Valerie Jarret, la asesora del gobierno de Barack Obama a la que insultó, y al elenco y técnicos de Roseanne que se quedaron sin trabajo, aunque después afirmó, ante la consulta de sus seguidores en esa red social, que había sido despedida por la cadena debido a la amenaza de un boicot de los anunciantes.



“¡No me defiendan, muchachos! Solo quiero pedir disculpas a los cientos de personas, escritores maravillosos (todos liberales) y actores talentosos que perdieron sus trabajos en mi programa debido a mi estúpido tuit”, escribió en la red social. Más tarde también se disculpó personalmente con Valerie Jarrett, la ex asistente de Obama a la que ofendió. “Quiero disculparme contigo. Lamento haberte lastimado. ¡Espero que puedas aceptar esta sincera disculpa! “, escribió.

Horas después volvió a sorprender con la confesión que hizo en un tuit en que pedía a sus fans que no la defendieran. “Chicos, hice algo imperdonable, así que no me defiendan. Eran las 2 de la mañana y estaba twitteando bajo el efecto del ambien”, escribió refiriéndose a un fármaco para dormir.

“Cometí un error. Desearía no haberlo hecho pero … no lo defienda, por favor “, terminó pidiendoles y más tarde los instó a no boicotear a ABC. “No soy un censor y tienen derecho a hacer lo que quieran”, publicó.














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