Riosucio, capital de los vestidos de baño y confecciones


NEGOCIOS | LA PATRIA

Riosucio ya cuenta con cerca de 45 empresas de confecciones y vestidos de baño entre personas naturales y jurídicas legalmente constituidas, sin contar las pequeñas empresas satélite que le maquilan a las compañías de la región y que suman unos 450 talleres, que se agrupan en unas 123 sociedades.

La Alcaldía de Riosucio estima, sin tener datos actuales, que en toda la cadena de producción y comercialización de confecciones se generan unos 1.500 empleos directos, que aportan cerca del 8% del empleo del municipio.

Estas cifras hacen que la Perla del Ingrumá se destaque como la capital de los vestidos de baño en Caldas, e incluso en Colombia, y hasta se piense en una feria de modas, tal y como sucede en otras regiones del país.

El programa Manizales Más también puso sus ojos en el municipio, a través de programas como Crecer Más, en el que se seleccionaron seis empresas, de ellas tres de confecciones, para potenciar sus ventas y mejorar su negocio.

“Es la primera vez que Manizales Más llega a estos municipios. Hicimos un proceso de selección entre 34 empresas que se presentaron y todo apunta a que se pueden hacer nuevas cohortes, teniendo en cuenta su potencial”, destacó Marcela Escobar, directora de Manizales Más.

Entre las tres empresas de vestidos de baños y confecciones se destacan Hemali, confecciones Sueño Real y Copantex.

Libaniel Motato, secretario de Desarrollo Económico, destacó que la meta es constituir un bloque empresarial que permita que las empresas de confección se puedan dar a conocer tanto a nivel nacional como mundial, con el fin de potenciar sus productos, la calidad, y generar mayor identidad regional.

A continuación una breve reseña de las tres empresas de confección que están en Manizales Más, cómo se crearon y las metas de crecer y mejorar su modelo comercial.

 

Adrián Suárez, jefe de producción, recuerda con emoción la anécdota que siempre les cuenta su jefe, Roberto Peláez, sobre cómo tenía que recorrer Medellín o la Costa para vender sus vestidos de baño, a veces solo con una parte del pasaje y con el deseo de vender pronto para completar lo del bus y devolverse.

Eso sucedió hace 21 años, cuando Amparo Ramírez y Roberto comenzaron a producir sus propias prendas, bajo el nombre de Creaciones Peláez Ramírez, haciendo escuela, conociendo el mercado y aprendiendo de sus errores, dice Roberto, con cierto orgullo. Sin embargo, también maquilaron o produjeron algunas prendas para un solo cliente.

Hace unos cuatro años su sueño de empresa se aterrizó bajo el nombre de Confecciones Sueño Real, compañía con la que se avanzó en el proceso de confección y diseños originales, tanto de vestidos de baño como de ropa interior. Hoy la marca está en el Eje Cafetero, Antioquia, Santander, Huila, Caquetá, Cundinamarca, Chocó, Valle del Cauca y la Costa Atlántica, además de exportar hacia Costa Rica, Panamá y España. “No es constante, porque la demanda es por temporadas, pero siempre buscan nuestros productos”, resalta Adrián.

Amparo es la creativa y diseñadora, mientras que Roberto sigue visitando nuevas regiones. La buena acogida también llevó a que se abriera un punto de venta en Riosucio con el mismo nombre, donde se reconocen las cerca de 100 referencias de sus diseños y estampados.

Hoy la empresa genera unos 28 empleos, pero en temporada alta se duplican, además de los contratos que hacen para maquilar sus bordados en mostacillas y lentejuelas. Ahora la meta, con el apoyo de Manizales Más, es aumentar sus ventas. “Pero además esperamos impulsar nuestra creatividad y tener una mayor organización”, dice Roberto.

 

 

Desde su máquina prehormadora de espuma, Diego Alejandro Alzate, administrador de Copantex, empieza a explicar cómo se les da forma a las copas que producen y que proveen para compañías de brasieres y vestidos de baño.

Con cierta alegría, recuerda que la empresa familiar, en cabeza de Astrid Alzate nació hace 10 años, ante la necesidad de una fábrica de insumos que complementara el proceso productivo de las empresas de vestidos de baño. Esto los motivó a montar su negocio que hoy produce unos 90 mil pares de copas al mes y que surten tanto el mercado regional como nacional. “Estamos en Antioquia, Risaralda, Quindío, Santander, Cundinamarca, Tolima, Valle del Cauca y la Costa Atlántica”, destaca. Al llegar a su oficina, Diego también saca pecho sobre los reconocimientos que les han dado como clientes ejemplares. “Ese nos estimula, porque nos demuestra que trabajamos con calidad y aunque hemos crecido despacio, nos ha permitido ir a un paso sostenible. A febrero de este año crecimos cerca del 8% y la proyección para final de año es lograr un crecimiento de entre el 20% y el 25%”. Para ello tienen como meta llegar a otros mercados, y además aumentar su producción hasta unos 120 mil pares de copas mensuales para fin de año.

Hoy la compañía tiene 150 referencias, pero la meta es hacer nuevos productos, de acuerdo con los nuevos diseños y tendencia que tienen las empresas de vestidos de baño. “Son tendencias, de acuerdo con la moda. A veces quieren sacar copas grandes, otras veces pequeñas y medianas, según la demanda y necesidad”, resaltó.

Otra meta de la compañía es efectuar directamente el proceso de bondeo o pegado de la espuma con la tela, por lo que la meta es invertir en una máquina bondeadora, ampliar la empresa y generar unos cinco empleo adicionales, además de los 25 que hoy tiene en dos turnos. “Manizales Más nos va a permitir organizarnos y crecer”, resaltó.

“Tenía una invitación en una empresa para trabajar como gerente comercial. Sin embargo, las promesas iniciales no se cumplieron, y por eso inicié vendiendo ropa deportiva que compraba en el Hueco (Medellín)”. Así comienza Helina María García (izquierda) a contar su historia sobre cómo comenzó su empresa Hemali, junto con María Teresa Acosta y Liliana Román, hace unos cuatro años.

 

Aunque el primer enfoque fue la confección de ropa deportiva, y luego ropa interior, posteriormente se enfocaron en los vestidos de baño, pero concentrados en el segmento medio – alto. Para ello buscaron apoyo en entidades como Procolombia y la Cámara de Comercio de Manizales, con la intención de exportar sus vestidos, con un sello especial. Eso dio paso a la confección de vestidos para empresas que hoy son reconocidas en el mercado nacional y externo, pero además llegaron con su marca propia Agridulce a México, Panamá y República Dominicana.

El plan también apunta a exportar de forma directa a otras naciones, incluyendo el mercado europeo y norteamericano con vestidos que incluyen unos collares especiales tejidos por la cultura Embera Chamí, integrando así la parte ancestral, indígena y cultural con moda y belleza. “En el exterior es muy valorado este trabajo y por eso quisimos integrar estos colores tan bellos de los tejidos con los vestidos de baño”.

La meta también es participar en varias ferias en Turquía, el Swim Show en Miami y Mode City en París, entre otras, con el fin de darse a conocer en el mundo y darle un mayor valor agregado a sus productos. Hoy la compañía genera 14 empleos, y el interés es duplicar esa mano de obra, llegar a grandes mercados incluyendo Europa. “La meta con Manizales Más es superar esas falencias técnicas y de información que uno tiene como empresario y que a veces se dedican solamente a pagar incendios. Otro reto es crecer y poder vender mucho más”, resalta.

 

De calidad

 

* Riosucio tiene un enorme potencial, ya que lograron construir unas competencias y alcanzar un mayor nivel de sofisticación. Incluso algunos integraron productos indígenas a sus vestidos, dándoles un mayor valor agregado.

Marcela Escobar, directora de Manizales Más.

 

* La meta es fortalecer su capacidad comercial. Hay que hacer un reconocimiento a ese camino que se les abre.Queremos formalizar los empleos y darles más apoyo, ante el bajonazo en el comercio.

Bernardo Arley Hernández, Alcalde de Riosucio

 

Núcleo de confecciones

 

Diana Marcela Patiño, coordinadora del Área de Atención a Municipios de la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas, destacó el impulso que se ha logrado en Riosucio con la creación del Núcleo de Confecciones, del cual hacen parte unas 18 empresas. La tarea apunta a identificar las necesidades del sector y coordinar un plan de trabajo para resolver problemas como los que hoy tienen de costos del transporte de sus productos, capacitación, asesoría para exportar, búsqueda de clientes externos y estrategias para vender su negocio. El programa se complementa con el fortalecimiento empresarial que se efectuó en el 2016 y 2017, y que se orientó a ofrecer una asesoría y acompañamiento para revisar las brechas empresariales.

 




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