Sueñan con tratamiento alternativo para David


 

Elizabeth R. Rojas

LA PATRIA | Manizales

 

David Hoyos Arbeláez es un pequeño de casi tres años por el que sus padres emprendieron una campaña el pasado fin de semana en las redes sociales. Los progenitores pretenden recolectar el dinero suficiente que les permita llevarlo a la Clínica Mercorplab en Cuenca (Ecuador), donde le harán un tratamiento alternativo para mejorar su calidad de vida, pues lo han afectado múltiples diagnósticos desde su sexto día de nacido.

Yuliana, madre del niño, mencionó que inicialmente le dio una meningitis (inflamación de la capas que recubren el cerebro) bacteriana. Que a esta le siguió una parálisis cerebral y que también tiene hidranencefalia, una condición en la cual los hemisferios cerebrales están ausentes o disminuidos y son sustituidos por sacos llenos de líquido cerebroespinal.

“Le hicieron una gastrostomía (incisión en la pared del estómago por la que se alimenta a una persona a través de una sonda) y tiene epilepsia, convulsiona con frecuencia. También tiene fallas, por todo eso, en su sistema de defensa”, señaló Yuliana.

La madre comentó que el niño recibió hasta el año pasado las terapias equinas, de la EPS Sura, que le cayeron muy bien y por las que evolucionó (Ver recuadro Sin obligación). Subrayó con tristeza que el costo del tratamiento al que quieren recurrir, por ser fuera del país, no se los subsidian.

“Cuando salimos del hospital no nos dieron mayores esperanzas con él, pero tenemos fe. Le hemos visto hacer muchas cosas que no haría un niño con las características del mío. Ahora no sostiene la cabeza, no se sienta, no camina y no habla. Con lo que le harían podría, entre otras cosas, caminar. Habría que esperar la evolución, cada niño es distinto”, mencionó.

Según Yuliana, ella y su esposo han investigado acerca de los resultados de los procedimientos que le harían a David, de lo que padres de otros niños con diagnósticos similares han dado buena referencia. Que lo que quieren es que él sea un poco más independiente.

“Allá trabajan con regeneración de células. Toman las células madre del bebé, les hacen un tratamiento en un laboratorio y luego se las inyectan en la parte lesionada, para el caso de David, en el cerebro. Esa es nuestra esperanza”, reveló.

 

Precaución

A Martha Peña, miembro de la Sociedad Colombiana de Neurología, no la convence el tratamiento que quieren practicarle a este pequeño.

“Los niños con secuelas de esas enfermedades, que son graves y severas, tienen un pronóstico complicado. No se puede lograr que las neuronas vuelvan y crezcan, lo que ocurre es que a punta de terapias, evolucionan; y a fuerza de evitar las convulsiones, alcanzan una mejor funcionalidad, el paso normal de alimentos, etc”, advirtió.

La profesional recomendó no dejar de llevar al pequeño David a citas periódicas con un fisiatra, también proporcionarle terapias y conducirlo a un neurólogo -especialista en epilepsia- que disminuya sus episodios convulsivos con una adecuada medicación.

“Cuando estos chicos dejan de convulsionar el cerebro se libera y, a veces, uno le ve progresiones en los movimientos, en el lenguaje, entre otras cosas”, concluyó Peña.

 

Sin obligación

 

Desde el 1 de enero de 2018, por ley, las EPS no están obligadas a suministrar o garantizar 44 servicios a los afiliados. De la nueva directriz se supo el pasado 5 de diciembre de 2017 cuando el Ministerio de Salud y Protección Social dio cuenta de la decisión. Entre esas 44 negaciones se cuentas las terapias con animales, algunos medicamentos sin asiento científico, el pago de albergues geriátricos, etc.




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