El control de Movistar Colombia cambió de manos y ya se refleja en la estructura directiva y operativa de la compañía. Millicom International Cellular, matriz de Tigo, inició una reorganización integral en la antigua operación de Telefónica en el país, luego de adquirir el 67,5 % de las acciones de Colombia Telecomunicaciones mediante una oferta pública de adquisición.
Así las cosas la integración entre Tigo y Movistar no será solo accionaria, sino también administrativa, operativa y estratégica.
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La asamblea de accionistas de Colombia Telecomunicaciones aprobó la renovación total de la junta directiva, reemplazando a los representantes vinculados a Telefónica por siete miembros propuestos por Millicom. Los nuevos integrantes son Bart Vanhaeren en reemplazo de en reemplazo de Alfonso Gomez Palacio; Sergio Michelsen en reemplazo de Fabián Hernández Ramírez, Salvador Escalón; Karim Lesina en reemplazo de Idoya Arteagabeitia; Fernando Castillo en reemplazo de Diego Colchero Páetz; Luciano Marino en reemplazo de Pedro Alberto Ramon Y Cajal Agüeras y Alejandro Guerrero en reemplazo de Francisco Javier Azqueta Sanchez-Arjona, todos alineados con la nueva casa matriz.
El cambio se produjo tras la compra de la participación mayoritaria que Telefónica Hispanoamérica mantenía en la operación colombiana. El precio pactado fue de 0,0932 dólares por acción, según los términos divulgados de la transacción, lo que selló la salida definitiva de Telefónica del control de Movistar en Colombia.
La nueva junta designó a Mariano Alonso como gerente general de Movistar Colombia, en reemplazo de Fabián Hernández, quien había liderado la operación local durante la etapa final de Telefónica. Alonso es un ejecutivo argentino, radicado en Miami, que trabaja en Millicom desde 2013 y que, desde 2017, se desempeñaba como director de operaciones de experiencia de cliente para Latinoamérica dentro del grupo.
De igual forma, Claudia Montoya fue nombrada secretaria general de la compañía y primer suplente del representante legal, en sustitución de Martha Elena Ruíz Díaz-Granados. Estos cambios reflejan el inicio de la operación bajo el control directo de Millicom y el traslado del modelo de gestión del grupo a la estructura de Movistar Colombia.
La compañía también avanza en ajustes administrativos y operativos, que incluyen el traslado de sedes y la integración de equipos, como parte del proceso de fusión con Tigo.
Esta es la sede en Bogotá de Telefónica Colombia Foto:Redes sociales de Telefónica
Impacto regional
Mientras reorganiza su operación en Colombia, Millicom también confirmó un movimiento estratégico en Chile. Junto con NJJ, el grupo anunció la adquisición del 100 por ciento de la participación de Telefónica en su negocio chileno, que representa el 99,4 por ciento de la compañía local. La operación se estructuró a través de un vehículo controlado conjuntamente, con una participación del 51 por ciento para NJJ y del 49 por ciento para Millicom.
La transacción contempla un pago inicial de cierre de 50 millones de dólares y una contraprestación adicional de hasta 150 millones de dólares, basada en la creación de valor estructural y no garantizada por Millicom. El negocio adquirido no se consolidará inicialmente en los estados financieros del grupo, y las obligaciones financieras de la empresa chilena no tendrán recurso contra Millicom. Al cierre, Telefónica deberá aportar 79.000 millones de pesos chilenos, equivalentes a unos 92 millones de dólares, para asegurar la estabilidad del balance.
En virtud del acuerdo de accionistas, Millicom tendrá una opción de compra para adquirir la participación de NJJ entre el quinto y sexto año posterior al cierre, con un descuento del 10 por ciento sobre los múltiplos de negociación de la compañía. Si no ejerce esa opción, NJJ podrá adquirir la participación de Millicom bajo condiciones similares.
Marcelo Benítez, CEO de Millicom apuntó que esta transacción refleja el enfoque disciplinado y pragmático de Millicom para la creación de valor a largo plazo en Latinoamérica. “Asociarnos con NJJ nos permite combinar fortalezas complementarias, preservando al mismo tiempo la disciplina financiera y la flexibilidad estratégica”. Según el directivo, Chile es un mercado estratégico con alta demanda de conectividad, donde el grupo buscará mejorar la competitividad, modernizar redes y fortalecer la calidad del servicio.
Con estos movimientos simultáneos en Colombia y Chile, Millicom redefine su presencia regional, consolida su apuesta por el mercado colombiano y reconfigura su portafolio en el continente bajo una estrategia de control operativo, disciplina financiera y creación de valor a largo plazo.
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