El candidato presidencial Sergio Fajardo criticó el “silencio” de su contendor y aspirante del oficialismo, Iván Cepeda, sobre la parranda vallenata en la cárcel de Itagüí entre cabecillas de estructuras criminales del Valle de Aburrá que negocian con el Gobierno en el marco de la paz total.
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En rueda de prensa desde Bucaramanga, a Cepeda se le preguntó por su postura frente a la fiesta, que llevó al gobierno del presidente Gustavo Petro a suspender temporalmente uno de los tres espacios sociojurídicos instalados, junto con los que se desarrollan en Quibdó y Buenaventura.
Aunque Cepeda dijo que las autoridades deben encargarse de investigar los hechos, para varios sectores su respuesta fue ambigua y poco contundente con la polémica. “Yo creo que eso lo deben tratar las autoridades de las cárceles, por supuesto, pero de mí no esperen declaraciones contra la paz en el país”, dijo el candidato del petrismo.
El candidato presidencial Iván Cepeda. Foto:EL TIEMPO.
Entre los políticos que criticaron la breve intervención de Cepeda estuvo Fajardo, quien ya en pasadas oportunidades ha asegurado que el candidato del Pacto Histórico mantiene silencio ante las controversias de corrupción y en materia de seguridad del gobierno Petro. También lo ha enfrentado por la Asamblea Nacional Constituyente de la que Cepeda se desmarcó pese a la firma del presidente Petro para su convocatoria.
“El silencio de Iván Cepeda es cómplice e incoherente. Ni una sola palabra sobre la parranda de los “gestores de paz” en la cárcel de Itagüí. Hace cuatro años, Gustavo Petro y él exigían debates. Hoy, en el poder, silencio total”, escribió Fajardo en su cuenta de X y agregó una invitación a Cepeda para debatir.
La candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, también cuestionó los hechos de Itagüí y los enmarcó con las mesas de negociación que adelanta el Gobierno: “Son los mismos que Petro subió a la tarima y a quienes buscan quitarles órdenes de captura. Del pacto de La Picota pasamos al de Itagüí, donde la criminalidad pareciera ir de la mano con el gobierno”.
La política de ‘paz total’ ha sido objeto de cuestionamientos ante el evidente fortalecimiento de las estructuras criminales en los territorios, lo que, según distintas voces, refleja la falta de una verdadera voluntad de abandonar la actividad delictiva por parte de estos grupos y pone en duda la eficacia de los espacios de diálogo.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Redacción Política.

