Boca Juniors, de Wílmar Barrios, a definir en el estadio Monumental | Copa Libertadores | EL UNIVERSAL


¿Final de infarto?: sí.

Con cuatro colombianos en la cancha, Boca Juniors y River Plate dividieron honores al empatar ayer 2-2 en La Bombonera, en el juego de ida de la final de la Copa Libertadores.

Fueron 90 minutos dignos de un enfrentamiento que ha sido denominado la “Final del Mundo”. Partido parejo, en el que se vio garra, empuje, orden, buen juego y lo mejor: 4 goles.

Ramón Ábila (min. 34) y Darío Benedetto (45) marcaron los tantos del local, mientras que Lucas Pratto (35) y Carlos Izquierdoz, en propia meta (61), anotaron para la visita.

De ida y vuelta, bien jugado por pasajes, así estuvo la final que Benedetto pudo sentenciar a favor a los 93, pero no definió bien en el mano a mano con el portero Franco Armani.

La final está abierta. El juego de vuelta es el próximo 24 de noviembre en el estadio El Monumental de Núñez a las 3 de la tarde.

El mundo del fútbol sigue con mucha expectativa este desenlace en una final única e inédita.

Con este empate, justo por lo acontecido en La Bombonera,  los dos equipos argentinos más importantes de Argentina buscarán la gloria en el juego de vuelta.

Los colombianos

Wílmar Barrios, cartagenero criado en la Candelaria,  salió a comerse la cancha desde el primer minuto de juego en un partido histórico. Sabía lo que se jugaba, por eso el de La Candelaria quiso ser el caudillo en la zona medular y frenar así las arremetidas de River.

A los 36 y 38, Wilmar hizo dos quites importantes que evitaron poner en peligro su arco.  En términos generales se comportó bien en la primera parte, en donde estuvo muy preciso en la marca cuando la situación así lo exigió.  

En el segundo tiempo, Barrios cumplió,  pues defensivamente hizo su trabajo y  cuando tuvo la pelota en los pies entregó el esférico de buena forma.

Santos Borré al minuto 15 lo tuvo, se levantó por los aires, cabeceó y por poco la mete, pero el portero Rossi la envió al tiro de esquina.

Otra vez generó una clara en el minuto 39, pero en mano a mano con Rossi, Santos lo mandó por fuera. 

A los 45, el colombiano soltó la marca y permitió el cabezazo de Benedetto que se convirtió en el 2-1 de Boca. Recibió amarilla a los 75 minutos y se pierde el juego de vuelta por acumulación de tarjetas.

Sebastián Villa, quien estuvo poco activo en el primer tiempo, vio la tarjeta amarilla al minuto 42 por una falta contra un adversario.
Pero a los 45, Villa cobró una falta de manera magistral y Benedetto la mandó a dormir a la red de cabeza para el 2-1. Abandonó el terreno al minuto 72  cuando  fue relevado por Carlos Tévez.

Juan Fernando Quintero: Ingresó al minuto 75 por ‘El Piti’ Martínez. Aportó algo de pausa cuando el partido lo necesitaba.
Edwin Cardona (Boca Juniors)  fue concentrado, pero ayer no estuvo entre los suplentes y vio el juego desde las tribunas. Extrañamente ha sido borrado del panorama por parte del técnico Barros Schelotto. 

Familia de Wílmar, con la fe intacta 

En El Recreo, barrio en el que vive Cilia, la abuela de Wímar Barrios, había buena energía.

on pancartas, pitos, banderas,  camisetas y gorras del Boca Juniors, familiares y amigos de Wílmar disfrutaron a plenitud de este juego que dejó la serie abierta.

Rafa Barrios, padre de Wílmar, dijo  que: “Vi bien a mi pelao en su primera final internacional. Sacó la casta y en el segundo partido se puede ganar en El Monumental.  La verdad pudimos ganar al final, pero no la metimos. El empate, para mí, no fue justo, vamos con todo en la vuelta”.

Cilia Martínez, quien estuvo al frente de la crianza de Wílmar, agregó que: “Vi poco  el juego porque me puse nerviosa, cuando golpean  a mi nieto  sufro mucho, la verdad no me concentro muy bien en el juego. En lo que medio vi lo hizo bien.  Una final es un partido duro,  espero  que  en la vuelta puedan ser campeones”.

Doña Cilia tiene la fe intacta. “Wílmar siempre quiso eso y a la distancia estamos muy felices por él. En el nombre de Dios será campeón con Boca en la Libertadores”.

Rafael Barrios Jr., hermano de Wílmar, observó el juego de manera detenida. “Lo vi muy concentrado, para mí fue uno de los más destacados en el medio, recuperó balones muy necesarios. Boca está hecho para jugar finales, tengo fe que ganará el campeonato”.

Miriam Solís, madre de Jefferson Lerma, compañero de Wílmar en la selección Colombia,  también estuvo presente en ola casa de los Barrios.  

“Me gustó mucho lo que Wílmar hizo en la final, ojalá y siga así. Ambos equipos son buenos, confiando en Dios, Wílmar será campeón”, aseguró  doña Miriam, quien por estos días está de visita en Cartagena.

Todos están con la fe intacta a la espera del próximo cotejo.  

 



















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