Don Pedro Muñoz gestó la trilladora La Meseta en Chinchiná con principios y valores


NEGOCIOS | CHINCHINÁ

“En esta empresa todos somos una familia y nos tratamos por igual”. Repitió varias veces Pedro Muñoz Herrera, cofundador de la trilladora La Meseta de Chinchiná, quien fue homenajeado junto con su esposa Aleida Castaño por el gobernador de Caldas, Guido Echeverri.

Durante la Ruta del Emprendimiento que se realizó hace dos semanas, el mandatario departamental también reconoció la labor de las empresas caldenses: Armetales, Induma y Riduco.

Pedro es del corregimiento de Bolivia (Pensilvania), tiene 93 años y vive en la finca que lleva el mismo nombre de su compañía, ubicada en la vereda Los Cuervos, a 10 minutos del casco urbano de Chinchiná. Allí, en medio de los cultivos de café recoge los frutos de tantos esfuerzos.

La empresa, integrada por un grupo de fincas cafeteras, centrales de beneficio y trillas de café, fue catalogada en el 2017 por la revista Dinero como la segunda trilladora y exportadora más importante de Colombia. Merecedora del reconocimiento internacional Utz por buenas prácticas agrícolas, productivas y sostenibles.

Principios

La trilladora, que con el pasar del tiempo se convirtió en una famiempresa, surgió a raíz de la herencia que recibió doña Aleida, de 78 años, de su abuelo Manuel en 1980.

“Me dejó siete cuadras y ahí cultivamos el café arábigo”, recordó Pedro Muñoz y quien al principio construyó una casa con material de madera, una especia de esterilla. Allí nacieron sus hijos Carlos Alberto, Jorge Hernán, Juan David, Luz Estella, Gloria Clemencia y Fernando.

“Me rebuscaba la vida vendiendo revuelto en la galería de Chinchiná”, relató.

Su hijo Fernando le heredó el olfato para los negocios y visionó la empresa que hoy genera alrededor de mil empleos, entre directos e indirectos. “Todos mis hijos aportaron un grano de arena, pero Fernando, en especial, supo aprovechar el don que Dios le dio”.

La familia

La Meseta está ubicada en el barrio Ventiaderos de Chinchiná. Allí ocurrió un suceso que marcó a la familia. “Se compraron dos marranas de cría, una negra y una colorada. Ahí comenzamos a echar para adelante, pero como la cría de cerdos no dio resultado los vendimos. Con esa plata compramos un silo para secar café”. Ese fue el primer negocio en la vida comercial de La Meseta, de los muchos más que se vinieron.

En un principio, Pedro Muñoz recorrió las fincas vecinas en un carro viejo junto con sus hijos, comprando café para secar. El silo tuvo la capacidad de secar 80 arrobas de café y aún la conserva.

“Un día un abogado se puso bravo porque no le sequé un café a tiempo, ahora acá tengo como cinco silos más. Jamás volví a comprar más marranas”, sostuvo Pedro.

A su edad recuerda con lucidez lo que ha vivido. Hace los mandados de la finca, maneja su carro y diario va hasta Chinchiná para tomarse una taza de café. “Solo estudié dos años y con un préstamo que hice hace cuarenta años de $400 mil compré más café pergamino. Así progresamos y llegamos hasta donde estamos hoy. La empresa va para lejos, con la ayuda de Dios”.

Gloria Clemencia Muñoz, hija de don Pedro, muestra el mapa de la finca y recuerda la historia de la empresa.

Otras compañías que destacó la Gobernación de Caldas

* Arme

La empresa nació de una percepción de Héctor Mejía, y es que en Manizales hacía falta un negocio de distribución grande, pues toda la mercancía para las ferreterías llegaba a Pereira. Después de repensar el negocio y pasarse a la calle 25 con carrera 19, donde hoy está Armetales, comenzó con la venta de lámina, hierro y construcción, y parafina.

Posteriormente, ante la alta dependencia y larga espera para recibir materias primas como puntillas o grapas, que traía de Medellín, Mejía decidió montar en Villamaría, en 1980, Trefilados de Caldas. Esto a raíz de la buena demanda, ante la bonanza cafetera (1975-1980) Después se asoció con el grupo Belga Bekaert, al que después le vendió el 100% de participación.

El desarrollo e impulso de nuevos proyectos llevó a que Arme se ampliara y se consolidara como industria metalmecánica de transformación de láminas y fábrica de tuberías metálicas. Hoy, Arme se encuentra en Chinchiná, cuenta con 250 empleados. Del grupo empresarial Arme hacen parte Arme, Armetales y Armotor. Asimismo, nacieron Visión Metálica y Solimet, de estructuras metálicas.

* Riduco

La empresa manizaleña cuenta con 48 años en el mercado y genera por lo menos 500 empleados. El primer equipo de inyección de plástico lo adquirió en 1982, con el propósito de diversificar su producción en el sector metalmecánico.

Hoy ya son cerca de 64 máquinas inyectoras las que posee la compañía, una de ellas de cuatro mil toneladas de presión. En América Latina solo hay otra igual en Brasil. Su historia y sus instalaciones explican el porqué es una gran empresa que fabrica piezas de refrigeración para Mabe, autopartes para Sofasa Renault, muebles de plástico y productos para el sector de la construcción.

Se trasladó desde hace 10 años a las bodegas de la extinta Única, en La Enea, y la nueva maquinaria que adquirió hicieron que la empresa alcanzara clase mundial.

También incursionaron en el sector de alimentos con la producción de tapas para Buencafé Liofilizado e impulsaron la fabricación de muebles con fuerza de ventas propia en los departamentos más importantes del país.

* Induma

$42 mil millones fueron las ventas de Induma en el 2017, $7 mil 800 millones más que en el 2016.

Luego de cumplir esta meta, la compañía manizaleña lanzó Mi Casa Induma, un proyecto que pretende acercar a los clientes finales para que conozcan la gama de productos y tenga una experiencia de contacto con las novedades que se fabrican.

Mi Casa Induma es la ventana de exhibición de por lo menos 30 productos nuevos del año pasado y 18 del 2016, también será la casa de gestación de 180 para los próximos cinco años. Esos artículos engrosarán las 700 referencias que tienen en el portafolio.

La empresa tiene 59 años en el mercado de herrajes y en 1972 se realizó la primera exportación. Se encuentra en 98 de cada 100 ferreterías del país y en 16 países de América. Posee 520 clientes distribuidores en Colombia y 62 en el exterior. Genera 430 empleados y sus productos se venden en 26 mil puntos, de los cuales 13 mil son ferreterías

La ruta

La Ruta del Emprendimiento rindió homenaje a empresarios que aportan al desarrollo y al empleo del departamento. El objetivo es generar un círculo virtuoso para ampliar las oportunidades en Caldas.

“Tener ocasión de asistir a las historias de grandes empresarios caldenses nos llena de admiración y gratitud. El balance es muy positivo, hemos homenajeado a empresarios por su tarea importante, que genera empleo y expande empresas que son orgullo para la región. En el 2017 Caldas creció en un 6,8%, por encima del crecimiento del país. Esto muestra lo bien que vamos en el desarrollo”, dijo el mandatario caldense, Guido Echeverri.

 

 



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