El acceso a la vivienda propia continúa siendo uno de los principales objetivos financieros de los hogares colombianos y, para miles de familias, el ahorro en cesantías y los esquemas de crédito se consolidan como la vía para materializar ese propósito. Experiencias recientes de afiliados al Fondo Nacional del Ahorro coinciden con el balance institucional de 2025, año en el que la entidad aprobó más de 44.000 créditos de vivienda por un valor total de 6,4 billones de pesos, cifra que, según el Fondo, representó el 133 por ciento de cumplimiento de su meta anual.
En distintas partes del país, en San José del Guaviare y en el Valle del Cauca, los trabajadores combinan ahorro previo, subsidios y financiación para lograr el sueño de tener casa propia, incluso algunos construyen la misma.
LEA TAMBIÉN

Don Rubén construye sus sueños
Rubén Dario Garcia, trabajador y beneficiario del FNA Foto:cortesía
Rubén Darío García, residente en Caicedonia, Valle del Cauca, explicó que mantenía sus cesantías en un fondo privado y en 2012 decidió hacer el traspaso al Fondo Nacional del Ahorro “Yo he tenido mis cesantías en el Fondo Nacional del Ahorro desde el 2012. Ese ahorro fue la base para iniciar, en 2023, el proceso de compra de un apartamento en el proyecto Flor de Café acá en Caicedonia y ha sido muy bonito porque yo trabajo en la constructora así que he podido ver todo el avance y trabajar en mi propio apartamento”, comentó.
Según García a mediados del 2023 obtuvo un crédito preaprobado que debía renovarse. “Ese preaprobado tenía que renovarse, pero hubo un problema con el encargado de hacer esa diligencia y no me hicieron la renovación, así que me tocó repetir el proceso y actualmente espero la aprobación definitiva del crédito que cubra el saldo del inmueble”, dijo, esto luego de contar con el subsidio de vivienda de su caja de compensación y el pago de la cuota inicial.
García señaló
que ya firmó la promesa de compraventa con la constructora y se encuentra a la espera de la escrituración. “Ya con eso, aprobándome ese crédito, yo ya estaría listo para cuando la empresa vaya a hacer la escrituración”, afirmó, precisando que ya tiene listas ideas para la renovación, pues el apartamento será entregado en obra gris, por lo que planea realizar adecuaciones posteriores.
Proyecto Flor de Café en Caicedonia Foto:cortesía
García, tecnólogo en obras civiles, conoció el proyecto mientras trabajaba en el Meta y decidió iniciar el proceso de compra tras una recomendación. Posteriormente vendió su vehículo para completar la cuota inicial y, al regresar de forma definitiva a su municipio, buscó vincularse a la constructora responsable de la obra.
Desde febrero de 2024 trabaja en el proyecto, lo que le ha permitido seguir de cerca su avance. “Ha sido muy chévere ver uno desde la cimentación hasta la torre ya terminada”, expresó. Como copropietario y trabajador, ha podido ingresar a su apartamento y planear su distribución. “Yo tengo la posibilidad de entrar al apartamento, verlo y decir: aquí quiero hacer esto”, comentó.
García destacó la facilidad de los trámites. “Las diligencias en el Fondo Nacional son muy fáciles, son muy sencillas, la atención es muy buena”,señaló, tanto en canales virtuales como en la oficina de Armenia, donde realizó parte de la gestión de su crédito.
Del desembolso a la vida en su casa
Giselle Lorena Perdomo, beneficiaria del FNA Foto:cortesía
Desde San José del Guaviare, Giselle Lorena Perdomo relató un proceso que avanzó con mayor rapidez. En noviembre de 2022 se acercó al Fondo para actualizar sus datos y solicitar que las cesantías de su empresa fueran consignadas allí. “Después del pago, realicé la solicitud del crédito, la cual fue aprobada el 3 de enero de 2023”, explicó.
Luego inició la búsqueda de constructora y se postuló al subsidio Mi Casa Ya. Tras la aprobación y desembolso del subsidio, realizó el proceso de escrituración con la constructora y el Fondo en diciembre de 2023. “El Fondo efectuó el pago correspondiente”, indicó. La entrega de su vivienda se realizó en abril de 2024 y actualmente reside en ella, pagando una cuota mensual de $250.000. Además, es beneficiaria del subsidio FRECH, que cubre el 50% del valor de la cuota del crédito durante siete años.
“En general, el proceso fue muy sencillo y eficaz por parte del Fondo”, afirmó, señalando que la principal demora estuvo asociada al desembolso del subsidio.
De acuerdo con cifras citadas por la entidad, el 94,6% de los adultos en Colombia cuenta con algún producto financiero, lo que equivale a cerca de 36 millones de personas. En ese escenario, el Fondo destacó que el acceso al crédito no se limita a quienes tienen cesantías: para trabajadores independientes o personas sin vinculación formal, existe la alternativa de ahorro voluntario por un monto cercano a 2,1 millones de pesos.
Al presentar el balance de 2025, Laura Roa Zeidán,
presidenta de la entidad afirmó que “esas aprobaciones por 6,4 billones del 2025 permiten que más de 44.000 familias colombianas accedan a una vivienda digna y reflejan la confianza de los trabajadores en el modelo del Fondo Nacional del Ahorro”.
Agregó que el Fondo es “el único administrador de cesantías que presta directamente para la adquisición de vivienda propia” y que quienes mantienen sus cesantías o ahorro voluntario en la entidad pueden acceder a financiación para vivienda nueva o usada, construcción en sitio propio y otras modalidades.
Más noticias
LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN


