El Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, en Estados Unidos, la feria de tecnología de consumo más importante del mundo, mostró en su edición 2026, que culminó el viernes, hacia dónde se dirige la industria. Más allá de productos puntuales, el evento dejó ver cambios en cómo se integrará la tecnología en la vida cotidiana durante los próximos años: dispositivos que se llevan puestos, computadores con más potencia integrada y robots con un lugar activo dentro del hogar.
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Una de las señales más claras fue la evolución de las gafas inteligentes. Después de varios años de prototipos y promesas, las marcas comenzaron a mostrar propuestas con usos más definidos y especializados.
Lenovo presentó las Lenovo AI Glasses bajo un concepto de asistencia cotidiana. Son gafas livianas, con micrófonos y parlantes integrados, diseñadas para proyectar información directamente sobre los lentes mediante realidad aumentada. Funcionan conectadas a un teléfono y están pensadas para mostrar textos breves, indicaciones, recordatorios o brindar apoyo visual sin necesidad de sacar el celular del bolsillo. Están integradas con Qira, la plataforma de inteligencia artificial (IA) que Lenovo y Motorola están desarrollando como eje de su ecosistema, convirtiendo las gafas en una extensión visual de la IA.
Con un enfoque distinto, Asus y Xreal mostraron las ROG XREAL R1, diseñadas como una pantalla portátil de gran tamaño, pues conectadas a un computador o consola proyectan una imagen equivalente a un monitor gigante, con alta tasa de refresco. Están pensadas para jugar videojuegos o trabajar sin necesidad de cargar una pantalla física y, en su caso, la potencia no está en las gafas, sino en el equipo al que se conectan.
Asus y Xreal llevaron las ROG XREAL R1, que proyectan una pantalla portátil de gran tamaño. Foto:ROG
Nuevos ‘wearables’
Otra tendencia que ganó fuerza fue la de los wearables con IA diseñados para acompañar al usuario durante todo el día. En el CES se repitió un formato particular: dispositivos pequeños que se llevan como colgante, pin o collar, ubicados sobre el pecho para captar mejor la voz y facilitar su uso permanente.
Dentro del ecosistema de Lenovo y Motorola se presentó Project Maxwell, un dispositivo conceptual que no está previsto para su venta inmediata, que integra micrófonos en un cuerpo compacto para llevarlo colgado o sujeto a la ropa. La propuesta es que funcione como una memoria externa, capaz de registrar conversaciones y situaciones cotidianas para luego resumirlas o recuperarlas con ayuda de inteligencia artificial.
También se presentaron otros dispositivos que sí están llegando al mercado con una propuesta más concreta. Empresas como Plaud exhibieron wearables pensados para grabar audio, transcribir reuniones y convertirlas en notas organizadas, con diseños que permiten llevarlos como pin o collar.
En estos casos, el foco no está en mostrarle información al usuario de inmediato, sino en recordar, ordenar y resumir lo que ocurre durante el día. El patrón es claro: la IA deja de ser algo que se consulta de forma puntual y empieza a integrarse como una capa permanente de apoyo.
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Computadores con más potencia integrada
Otro de los ejes centrales del CES 2026 fue la evolución de los procesadores para computadores personales. Intel, AMD y Qualcomm mostraron avances que se traducen en más capacidad sin depender necesariamente de equipos costosos o especializados.
Intel presentó los Core Ultra Serie 3, una nueva generación de procesadores que integra mayor potencia gráfica y capacidades avanzadas de IA directamente en el chip. En la práctica, esto permite correr modelos de IA más grandes, mejorar tareas de edición y jugar con mejores niveles de calidad en equipos que antes no estaban diseñados para ese tipo de cargas.
AMD reforzó su estrategia con dos frentes. Por un lado, los Ryzen AI 400, orientados a ejecutar tareas de inteligencia artificial directamente en el computador. Por otro, la compañía presentó su nueva generación de procesadores para gaming, encabezada por el Ryzen 9 9950X3D, que incorpora una capa adicional de memoria dentro del chip. Esta arquitectura está pensada para mejorar el rendimiento y la estabilidad en videojuegos exigentes y en resoluciones más altas, reduciendo la dependencia de tarjetas gráficas de gama muy alta.
Qualcomm, por su parte, consolidó su presencia en el mundo del PC con los Snapdragon X2 Plus, procesadores pensados para portátiles más delgados y asequibles, pero capaces de manejar cargas de IA más complejas y gráficos más exigentes.
En conjunto, estos anuncios apuntan a una democratización de la potencia: funciones que antes estaban reservadas a computadores especializados empiezan a llegar a un público mucho más amplio.
En conjunto, estos anuncios apuntan a una democratización de la potencia: funciones que antes estaban reservadas a computadores especializados empiezan a llegar a un público mucho más amplio.
La IA toma forma física
La robótica fue otro de los campos con avances significativos, tanto en automatización del hogar como en interacción personal. LG presentó CLOiD, su robot doméstico con brazos articulados y ruedas. Durante las demostraciones, CLOiD realizó tareas como ordenar espacios, ayudar con la lavandería, interactuar con electrodomésticos conectados, asistir en la preparación del desayuno y organizar rutinas domésticas. La compañía también planteó su uso como asistente para adultos mayores, capaz de recordar medicación, monitorear actividades básicas y servir como apoyo en el hogar.
Robot doméstico CloiD Foto:LG
En un registro distinto, la empresa Lovense presentó Emily, un robot de compañía impulsado por inteligencia artificial. Lovense tiene trayectoria en tecnología íntima, pero ahora mostró su interés en el terreno de la compañía digital y emocional. Emily fue presentada como un robot capaz de conversar de forma natural, recordar interacciones pasadas y adaptar su comportamiento mediante modelos de lenguaje. Más allá de la controversia, la propuesta refleja una tendencia más amplia de la industria: explorar cómo la tecnología puede cubrir necesidades de compañía, diálogo y presencia.
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En síntesis, en el CES 2026 quedó claro que la discusión ya no pasa por si la inteligencia artificial estará presente en los productos de consumo, pues ya atraviesa prácticamente todas las categorías.
La pregunta que se impone es cómo se usa esa inteligencia y en qué formato se integra. Gafas que proyectan información, collares que registran y organizan las interacciones, computadores capaces de ejecutar modelos complejos sin hardware especializado y robots que asumen tareas domésticas o de acompañamiento muestran que la industria está buscando el ‘cuerpo’ adecuado para contener a la IA. El impacto de estas tendencias se irá definiendo conforme los productos lleguen al mercado en los próximos meses.

