![]()
Luego de tres meses de receso, vacaciones y campaña electoral, los congresistas regresarán este lunes al Capitolio para sesionar, sacar adelante varios proyectos y hacer controles políticos antes del 20 de julio, cuando muchos de ellos se despedirán de su silla al no haber sido reelegidos o haber optado por apartarse del escenario legislativo. El retorno se da en pleno auge de la contienda presidencial y de la captura de dos de los legisladores reelegidos por el escándalo de la Unidad del Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Los congresistas reanudarán los trámites que quedaron congelados en diciembre del año pasado, cuando salieron a su receso de tres meses para concentrarse en las fiestas decembrinas y en la campaña electoral de sus partidos políticos. Muchos tienen solo tres meses para salvar las iniciativas que están a punto de hundirse y otros cuentan con unos meses más. Pero antes, un hecho se tomará la agenda.
Si algo será tema de debate esta semana es el saqueo a la UNGRD que enreda cada vez a más congresistas: hace exactamente cuatro días, la Corte Suprema de Justicia ordenó la captura de los representantes Wadith Manzur (Partido Conservador) y Karen Manrique (CITREP) al haber recibido presuntamente dineros de funcionarios del Ministerio de Hacienda a cambio de apoyo a iniciativas del oficialismo en la Comisión de Crédito Público.
También fueron acusados los congresistas Liliana Bitar (Partido Conservador), Juan Pablo Gallo y Julián Peinado (Partido Liberal) y el exsenador Juan Diego Muñoz (Alianza Verde), pero de momento continuarán en libertad.
Los puestos que sí estarán vacíos este lunes son los de Manzur y Manrique, pues ambos ya se entregaron a las autoridades para que continúe su proceso en las distintas instancias. En los siguientes días se determinará si debe aplicarse o no la figura de la silla vacía, pues aunque hay presunción de inocencia, ambos fueron detenidos por delitos contra la Administración Pública.
Esto será tema de debate en las plenarias e incluso en los altos tribunales. Está el precedente del exsenador liberal Mario Castaño, quien fue capturado el 7 de junio de 2022, faltando un mes para que terminara el período legislativo. En su caso, su curul no fue ocupada.
Y como Manzur y Manrique se habían reelegido el pasado 8 de marzo con 134.000 votos y 5.600 votos, respectivamente, lo más seguro es que sus movimientos políticos pierdan las curules a partir del 20 de julio. El Legislativo quedará entonces con 102 senadores y 182 representantes.
La silla vacía también se aplicó con los expresidentes de la Cámara, Andrés Calle (Partido Liberal) y del Senado, Iván Name (Alianza Verde), quienes están en la cárcel por haber recibido dinero de la UNGRD destinado a atender emergencias a cambio de favorecer la agenda oficialista.
En medio de estos nuevos hallazgos y medidas del mayor escándalo de corrupción del actual gobierno, el presidente Gustavo Petro insiste en que su agenda reformista debe ir hasta lo último. Y por ello, uno de los primeros temas en abordarse será la apelación al hundimiento de la reforma de la salud en la Comisión Séptima del Senado.
La medida fue presentada antes del receso legislativo por el senador Fabián Díaz (Alianza Verde), quien no logró la reelección para el período 2026-2030. Esta misma movida, junto con el llamado a una consulta popular, fue la que salvó la reforma laboral tras su hundimiento en la Séptima.
No será un tema fácil, pues el Sistema de Salud atraviesa complejidades: hay demora en la entrega de medicamentos, la muerte de Kevin Acosta fue un duro golpe y un ejemplo de las fallas y las quejas y reclamos han crecido en las EPS intervenidas por el Gobierno.
El petrismo también priorizará los dos debates pendientes de la Jurisdicción Agraria en las plenarias. Y aquí será clave el consenso entre bancadas y ministerios del Interior, de Justicia y de Agricultura.
Los congresistas independientes y oficialistas, por su parte, no solo le apostarán a sus iniciativas legislativas, sino también a los debates de control político contra el Ejecutivo. Se vienen sesiones para revisar la situación en salud, en materia económica y en seguridad. Será una oportunidad para influenciar en la imagen y percepción del electorado frente a los candidatos presidenciales.
A propósito, Paloma Valencia (Centro Democrático) e Iván Cepeda (Pacto Histórico), aunque son aspirantes a la Casa de Nariño, mantienen responsabilidades legislativas y deberán asistir a las sesiones. Sus pronunciamientos y debates tomarán más tinte electoral, al igual que el de sus compañeros de bancada.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Redacción Política.

