RISARALDA – Alerta máxima en la Red Pública de Salud


Por el más crítico período atraviesan los hospitales públicos de Risaralda, debido a la falta de pago de las EPS, afectando a miles de usuarios y personal médico y administrativo de las 16 empresas sociales del estado de Risaralda. A julio, dicha deuda ascendía a $ 157.000 millones.

 

 

Según lo señala la directora ejecutiva de la Asociación de Hospitales de Risaralda, Olga Lucía Zuluaga Rodríguez, la mora que tienen estos prestadores acarrean infinidad de dificultades, como afectación en el incremento de los presupuestos del año siguiente al no poder cumplir con las metas de recaudo, las cuales no dependen de la gerencia de las entidades, si no le voluntad de pago de las EPS, desencadenando a su vez falencias en la prestación del servicio de salud.

 

 

“Se declara una alerta máxima en la Red Pública de Salud del departamento, ya que no existe presupuesto para terminar el año en varios de los hospitales, y para nadie es desconocido los recursos que quedaron atrapados en EPS como Saludcoop y Cafésalud, sumando también los giros disminuidos por parte de Asmet Salud como régimen subsidiado, así como también de Medimás, afectando así el personal de hospital ya que se han tenido que ser retirados de las entidades por no tener como suplir los gastos de nómina”, expresó Zuluaga. 

 

 

Para Risaralda la situación es aún más grave, porque no se está aceptando la norma de reconocimiento de cartera, por parte del Consejo Superior de Política Físcail y la Secretaria de Salud departamental para poder realizar adiciones presupuestales y lograr culminar el año; al no haber recaudo efectivo, no se permite la adición de presupuesto, lo que impide que las instituciones tengan cómo contratar personal y comprar insumos y medicamentos, afectando directamente a los usuarios.

 

 

 

“Hago igualmente un llamado a las EPS, como Coomeva, que hizo un compromiso para el pago de sus deudas ante la Superintendencia Nacional de Salud, para su retiro de los municipios, autorizada por la Supersalud, pero no ha cumplido los acuerdos con los hospitales de baja complejidad del departamento, se retiran y dejan a los hospitales con la deuda”, agregó la directora.

 

 

 

Sumado a lo anterior, la Nueva EPS viene haciendo giros irregulares, cada tres meses y sólo concilia para revisar las cuentas pendientes de pago, cada seis meses. No podemos desconocer que los prestadores tienen además recursos atrapados de las EPS Saludcoop y Cafesalud que están generando dificultades para operar por el enorme volumen de usuarios que tenía esta última empresa promotora de salud en el departamento.

 

 

 

A lo anterior se  le suma las dificultades existentes en los giros que están siendo reducidos por parte de las EPS Asmetsalud y Medimás del régimen contributivo, en contravía de las normas de flujo de recursos; dejando como producto hospitales desfinanciados y sin tener cómo completar su operación mínima para terminar los meses de noviembre y diciembre. 

 

 

“Es lamentable que por el no pago de las EPS, sean los usuarios y el recurso humano de los hospitales que resulten afectados porque, los hospitales, no tienen como terminar el año”, explicó Olga Lucía Zuluaga.



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