El encuentro del presidente Gustavo Petro con el consejo nacional de juventudes fue acalorado. Luego de dar su discurso característico, el mandatario iba a salir de la sala, pero lo jóvenes presentes reclamaron y le exigieron que se quedara. Este lo hizo y se quedó dialogando con estos. Fueron varios los reclamos y las exigencias. Incluso algunos han comenzado a hablar de un divorcio entre el presidente Petro y las juventudes.
¿Qué pasó el miércoles que un grupo de jóvenes le reclamó al Gobierno en pleno encuentro con los consejeros de las juventudes?
Fue un espacio democrático, ellos hablaron sin que su vida corriera peligro y fueron completamente escuchados. Son las dinámicas de la juventud. No podemos decir que de ninguna manera cuando estábamos en la oposición no actuábamos de esa manera, pero en ese momento éramos profundamente violentados, silenciados y desaparecidos. En esta ocasión escuchamos y si va mucho en la visión política de este gobierno lo hacemos y sino, pues encontramos la manera de hacerlo para que vaya ligado al plan de gobierno con el que nos eligieron.
Hay varios que están preocupados por la forma en que se está formulando el tema de los consejos de juventudes y dicen que le falta verdadero impacto…
Eso es un tema de ámbito legal. Efectivamente hay que recurrir a una reforma del estatuto de la juventud. Estamos en un momento de análisis político para ver cómo recurrimos a estos como gobierno y en el Congreso. No es una ley que fuera nuestra, pero sí debemos volcar estos espacios al sector popular. Esto no puede centrarse en una participación por privilegios y cooptada por partidos. Debemos mantener a los sectores juveniles más allá de los sectores políticos, trabajando por las necesidades de los que más reclaman cambios. Debe haber cambio muy profundos para que esto no sea solo una plataforma política instrumentalizada por los partidos.
¿Hay un divorcio entre la juventud y el gobierno Petro?
Hay que aclarar, incluso ellos lo decían, que no representaban a toda la juventud. Aquí hay mucha juventud que no se recoge en ellos. Era un grupo de 110 personas y no todas tenían diferencias con el presidente Petro. Eran cinco o seis que levantaron su voz fuerte. Las diferencias que tienen se les reciben. Pero es que ni siquiera representan a todo el sistema de participación juvenil y mucho menos a todos los actores de la juventud. Pero eso no quiere decir que no vayan a ser tenidos en cuenta, por eso hablamos de un gobierno democrático que escucha, así no representen a toda la juventud, porque son personas sujeta de derechos y así lo reconocemos.
¿Qué les responde a los que se quejaron en ese encuentro de la forma en que se ha aplicado ‘jóvenes en paz’?
Como es uno de los programas más importantes empieza a haber un recelo. Ellos comienzan a decir que lo deben operar o que deben ser los beneficiarios. Desconocen que es un programa para los jóvenes más vulnerables y con unas condiciones específicas. Es entender bien para qué es el programa y para quiénes. Son temas diferentes, pero debemos comenzar a pensar por qué no los próximos consejeros de juventud salen del programa de ‘Jóvenes en paz’.
También pusieron en duda su gestión…
Hay dos ámbitos. Esta era una de las gestiones que ellos más reclamaban. Desde que yo entré ellos pedían la reunión con el presidente Petro, la sesión en el Congreso, una sesión de consejeros nacionales y otra de plataforma nacional conjunta, y una sesión conjunta de ambos. Eso era lo que pedían y lo que yo tengo que mostrar es que se hizo. No solo tuvieron el encuentro con el Presidente, también estuvieron con la vicepresidenta y los ministros, viceministros y directores. Era algo que reclamaban, pero algunos les favorece posicionarse a través de ataques políticos. Nosotros estamos actuando en tiempo récord, estamos formulando todos nuestros programas y proyectos y ahora ya pasan al fondo de igualdad para su aprobación. Ha sido un trabajo muy arduo. Levantamos una institución desde cero y fui por mucho tiempo el único funcionario en mi viceministerio. Ha sido una labor titánica apunta de creer en este proyecto político y la creencia de que las juventudes deben superar las brechas de desigualdad.
¿Eso quiere decir que vieron el miércoles un intento de posicionamiento político de los jóvenes?
En algunos. Eso no hay que desconocerlo. Muchos de ellos tienen relación con partidos de oposición, con políticos de oposición a nosotros y está bien, lo aceptamos. Lo recibimos democráticamente y en eso se basa el acuerdo nacional, esto no se hace solo con los grandes políticos sino con la gente y ellos son parte de ese proceso. Muchos de ellos quieren ser políticos, participar de la política electoral y eso tiene unas dinámicas parecidas a las de ayer. Cada quién con sus formas y maneras y con su proyecto de vida. Lo reconocemos, pero no hay que ocultarlo, hay que hablarlo y decirlo.
Ellos creen que falta la dirección para que tomen el tema de los Consejos de Juventudes, ¿Lo ve así?
No, aquí no podemos ir creando direcciones por parches. Yo creo que aquí hay una dirección de goce efectivo de derechos y fomento de oportunidades para la juventud. Es como creer que de repente, el subsistema ,que depende de una ley que puede transformarse, hace parte de la garantía de derechos de participación y no por encima de eso.
Otro de los reclamos fue que hubo poco tiempo con el Presidente…
Lo contrario. Fue el reclamo al principio, pero lo que hizo el presidente fue sentarse y quedarse. En la mesa él nos decía que quería escuchar. Eso fue muy importante, incluso, logramos hablar de temas concretos. En el fondo no se está hablando nada de las ideas que ellos traían, sino que se armó una narrativa de escándalo. Nos quedamos durante horas hablando de necesidades, ideas y proyectos. Entre esos, había una disyuntiva que era el defender el fondo generación valor que creó el gobierno de Duque con el Icetex, que básicamente eran créditos condonables en su mayoría para consejeros de juventud, pero que son créditos que finalmente endeudan a la gente sino cumplen con todos los requisitos y es muy problemáticos para los jóvenes. Lo que responde el Presidente a esto es no, hagamos de estos jóvenes que participen de escenarios de educación pública, gratuita y de calidad. No vamos a endeudar a la juventud, vamos a garantizarles sus derechos y busquemos la ruta para que estos consejeros puedan ser parte de la educación pública. Nuestra propuesta es de 500.000 jóvenes y van más de 125.000 que estamos fortaleciendo institucionalmente. Aquí hay un compromiso muy serio con las juventudes para que puedan estudiar, para que puedan hacer realidad sus sueños.