Las amenazas cibernéticas están a la orden del día, y aunque los celulares actuales cuentan con sistemas de seguridad avanzados, la realidad es que no están exentos de ser infectados con virus o de ser hackeados.
Este tipo de ataques vulneran su privacidad, por lo que identificar si su dispositivo está en riesgo o ya ha sido víctima le puede proteger de delitos como el robo de datos.
De acuerdo con expertos en ciberseguridad como Kaspersky y McAfee, aunque mantener un dispositivo actualizado disminuye el riesgo de sufrir un ataque, comúnmente los celulares son vulnerados a través de tácticas de ingeniería informática, propagadas mediante software maliciosos y virus que se instalan en los dispositivos.
Si usted, por ejemplo, descarga una aplicación de dudosa procedencia o consume contenido en páginas de internet que no son seguras, corre el riesgo de que su teléfono sea hackeado y sus datos personales, bancarios, fotos y contactos sean sustraídos.
Además, dichos ciberataques pueden terminar en espionaje en tiempo real, puesto que los hackers tienen la capacidad de interceptar las herramientas de grabación de su teléfono sin que usted lo note. Otras estrategias con las que los usuarios pueden ser víctimas son: conectarse a redes wifi inseguras y abrir mensajes engañosos que contengan enlaces maliciosos. Y también se han identificado métodos que utilizan puertos y sistemas de conexión para comprometer la seguridad del celular.
Aumento de temperatura
Un dispositivo hackeado se calienta más de lo normal porque el malware instalado funciona sin descanso. Por eso, aunque usted no lo esté usando, el celular sufre cambios extremos de temperatura e incluso puede llegar a apagarse repentinamente.
Ralentizaciones
Si su celular fue hackeado, puede ralentizarse con frecuencia; esa falla no se corrige tras reiniciarlo, dejarlo en reposo o liberar espacio.
Aplicaciones desconocidas
Si nota que en su teléfono aparecen aplicaciones que usted no descargó o que en su historial de internet hay sitios que no visitó, es otro indicativo de un posible hackeo.
Pegasus: hacker revela sus secretos y qué puede hacer Foto:
Mensajes fraudulentos desde sus cuentas
Hay hackers que acceden a la lista de contactos para suplantar su identidad y enviar mensajes, ya sea para cometer fraudes o estafas. Por ello, revise constantemente su bandeja de salida y entrada para detectar actividad sospechosa.
Cargos no autorizados
Si su banca digital registra movimientos no autorizados, tenga cuidado, pues podría tratarse de un malware infiltrado en sus aplicaciones para realizar compras o transferencias.
Otras señales de alerta son
La activación de la herramienta de cámara sin que usted esté usando una aplicación que lo requiera, o recibir mensajes SMS y llamadas de números desconocidos.
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El proceso técnico detrás del robo de información (*)
Para comprender cómo un hacker puede tomar control de un dispositivo es necesario mirar más allá del error del usuario. La página oficial de McAfee explica que entre las modalidades, una de las más temidas es el SIM swapping o intercambio de SIM. En este ataque, el cibercriminal no necesita tocar su teléfono; en su lugar, utiliza ingeniería social para engañar a su operadora de telefonía y convencerla de transferir su número de celular a una tarjeta SIM que el hacker posee. El resultado es la obtención y el control total de sus llamadas y mensajes, lo que le permite al hacker interceptar códigos de verificación de dos factores y acceder a cuentas bancarias o redes sociales de forma inmediata.
Por otro lado, existen los ataques de “cero clics”: zero-click attacks. Estos representan el nivel más alto de sofisticación, ya que pueden comprometer un celular sin que la víctima interactúe con ningún enlace, descargue un archivo o realice acción alguna. Estos ataques van directamente al software del dispositivo e instalan troyanos de manera silenciosa. Una vez dentro, el hacker puede emplear keylogging para registrar cada pulsación en el teclado, capturando contraseñas e información financiera mientras usted la escribe, e incluso activar el micrófono con el fion de escuchar sus conversaciones.
Finalmente, los hackers aprovechan el entorno físico mediante el juice jacking. Al modificar estaciones de carga USB públicas en aeropuertos o centros comerciales, pueden instalar malware directamente en su dispositivo mientras usted cree que solo está cargando la batería, permitiéndoles extraer fotos, contactos y datos privados en cuestión de minutos.
Estas tácticas demuestran que la seguridad móvil hoy requiere una vigilancia constante sobre el hardware, el software y la propia identidad digital.
*Redacción Domingo

