Al cumplir su primer mes como presidente de Grupo Argos, uno de los mayores conglomerados empresariales del país, Juan Esteban Calle navega en tiempos de transición tanto de los negocios que encabeza como para el país.
En esta entrevista, Calle comenta cómo el momento de relevo político se relaciona con temas centrales para su empresa: el futuro en energía, infraestructura, vivienda e inversión en general.
LEA TAMBIÉN

¿Cómo se enmarcan las actividades de Grupo Argos con el momento actual de decisiones y transición de gobierno?
Somos muy conscientes de que las oportunidades le tienen que llegar a mucha más gente en Colombia. Pero la forma en que lleguen, está demostrado que es de la mano del sector privado, en alianza con el sector público. Ejemplos hay muchos: lo que ha pasado en infraestructura, la velocidad con la que se construyen realmente proyectos esenciales para el país y para la competitividad regional. Pongo un solo ejemplo el Túnel de Oriente en Medellín. Es una obra ejemplar, que mejora competitividad y que aporta de forma importante a la economía de una región. Y uno ve las concesiones, y es lo mismo.
Y en este momento de estrés fiscal del Gobierno, la única forma que el país siga avanzando con lo que necesita es a través de alianzas público privadas. Pero me voy a temas más pequeños que entienden mucho mejor las comunidades. Visite usted un municipio Pdet o Zomac donde hayan llegado obras por impuestos, y son ejemplos que vienen directamente de la retroalimentación de la gente en los territorios.
Uno va a un sitio como Dabeiba, en Antioquia, y conversa con la gente y las personas estaban esperando hace décadas soluciones como las que han llevado las obras por impuestos y no pueden creer realmente que las obras se puedan construir tan rápido con la calidad que se están entregando y por debajo de los presupuestos. Lo que siente uno directamente es la gratitud infinita y la esperanza de las poblaciones cuando se hacen este tipo de infraestructuras que llevan esperando por décadas.
El sector privado tiene una capacidad de ejecución y de manejar temas de alto impacto que son necesarios para solucionar los problemas de Colombia que realmente lo hacen esencial para visualizar el futuro del país.
Obras de Argos Foto:Grupo Argos
Puntualizando lo anterior por sectores, ¿cuál sería el rumbo en infraestructura?
Hay que apoyar el modelo de asociación público privada y una cantidad de proyectos que ya están estructurados y listos y que el país necesita. Un ejemplo: la expansión del Aeropuerto El Dorado. Se quedó chiquito y la competitividad de Colombia pasa por aeropuertos, puertos, carreteras y hay muchos proyectos que están listos, esperando condiciones de inversión, pero adicionalmente un apoyo a nivel del Gobierno Central para que salgan adelante. En momentos de estrechez fiscal donde el gobierno no tiene que poner un peso.
Realmente, los privados estamos dispuestos a hacer la inversión y esos proyectos cuando estén en operación significan mayores eh ingresos para el fisco nacional.
¿En edificaciones, como vivienda?
Nos duele que miles de familias no estén teniendo acceso a las viviendas que vienen soñando por años. Hay que reactivar el sector vivienda pensado sobretodo en vivienda de interés social. El déficit entre cuantitativo y cualitativo en el país es de 5 millones de familias, y están esperando que les lleguen las soluciones. Programas que venían funcionando bien que deberían continuar a futuro.
¿En energía?
El país no se puede dar el lujo de apagarse. Teniendo todo el potencial para ser una potencia en generación de energía porque tiene todas las fuentes realmente limpias: generación hidráulica, la oportunidad gigante de seguir creciendo en solar, energía eólica. Tiene el gas, que es un combustible fundamental para la transición energética y no puede ser que estén pagando los colombianos tarifas mucho más altas por no estar generando las condiciones para que el sector siga creciendo y haya más inversión.
De manera transversal a estos sectores están los materiales de construcción…
El país está todavía con unos consumos per cápita muy bajitos, cerca de 200 kilos por habitante al año, cuando el promedio es cerca de 3,5 en el mundo, y los países que están en vía desarrollo usualmente mucho más. Eso está mostrando que el país necesita moverse mucho más, teniendo las condiciones. Pero somos optimistas de que la industria va a seguir avanzando, y lo que señalo es que no podemos desaprovechar dos cosas fundamentales para el crecimiento de la economía colombiana y la generación de más empleos. Primero la cercanía con un motor como Estados Unidos que nos abre oportunidades gigantes, de verdad, de remplazar muchos temas que están en jurisdicciones del mundo donde en estos momentos los asuntos geopolíticos están generando disrupciones importantes.
Y lo otro es Venezuela, que ha sido siempre un mercado natural para las compañías colombianas. En esta nueva coyuntura creemos que el país no se debe dar el lujo de desaprovechar esas dos oportunidades. Y eso al final del día acaba beneficiando a los colombianos que más lo necesitan, porque permite formalización de empleo, porque a medida que las empresas crecen, hay más empleo formal y más oportunidades.
Juan Esteban Calle, fue el presidente de Cementos Argos. Foto:El Tiempo / cortesía
¿Esa visión de las respuestas anteriores cómo se puede aterrizar en decisiones concretas cuando viene un nuevo gobierno?
Lo primero es una filosofía que reconozca que en Colombia tenemos que sumar todos. No conozco ningún país que crezca, avance, se desarrolle y genere bienestar de espaldas al sector privado. Y más teniendo compañías y empresarios tan jugados con el país como los tiene Colombia, desde los chiquitos hasta los grandes.
Ahora que menciona a Venezuela, ¿Mantienen el propósito de regresar?
Totalmente. Nosotros ya estamos de nuevo en Venezuela. Estamos exportando de Colombia cemento en volúmenes crecientes. Y tenemos un litigio pendiente con el gobierno venezolano por la expropiación de nuestra planta cementera en el año 2007. Y esperamos recuperar no solo esa planta sino activos adicionales. Estamos exportando pero buscando construir una presencia más profunda en Venezuela.
Estamos optimistas con relación a la reclamación que tenemos pendiente y estamos empezando a enviar funcionarios nuestros para revisar más en detalle oportunidades.
Cementos argos Foto:Cementos argos
¿Volver a producir allá depende de ese litigio o aún sin litigio podrían producir allá?
Aún sin litigio podríamos entrar al negocio de concreto y aún sin litigio, incrementar exportaciones a Venezuela.
¿Con instalaciones nuevas?
Con terminales portuarios. Pero sí consideramos que vamos a jugar un rol fundamental en la reconstrucción de Venezuela. Y no es solo para el negocio de cemento. Porque en Venezuela, el sector eléctrico se tiene que reconstruir también para poder apoyar la prioridad número uno que es la reconstrucción del sector petrolero y para reconstruir sector petrolero y sector eléctrico necesitas primero materiales de construcción, pero después hay oportunidades importantes en generación de energía. Muchísimas industrias van a necesitar autogeneración y en temas de infraestructura ni hablar, en lo que se va a tener que reconstruir. Entonces, vemos una oportunidad más interesante porque les aplica a todos nuestros negocios en Venezuela.
Tras el reciente negocio tan grande en Estados Unidos, ¿cómo va la idea de volver a ese mercado?
Sí, estamos regresando. Es la oportunidad de crecimiento más importante que tiene no solamente Cementos sino a nivel de Grupo Argos. Setenta años de presencia en Estados Unidos, primero exportando cemento desde los 50, y los últimos 20 años, del 2005 al 25, una presencia muy relevante: líderes o segundos en cerca de 16 estados de la Unión Americana con cemento y concreto, que dejaron un relacionamiento, una reputación y unas competencias que es importante apalancar y volver a utilizar.
Estamos en la construcción por Cementos Argos de una plataforma de importación de agregados a Estados Unidos que aprovecha un déficit estructural significativo de cerca de 200 millones de toneladas de agregados año que hay desde el Golfo hasta la Costa Este, Sureste de Estados Unidos, en las ciudades costeras, que hace necesario y potencializa la llevada de agregados de Centroamérica, del Caribe y particularmente de un activo muy interesante en República Dominicana. Un puerto de aguas profundas con la reserva suficiente y calidad de agregado óptima para concreto y para asfalto. A través de esa plataforma estamos volviendo a entrar a Estados Unidos. Esa plataforma es fase uno de la reentrada a Estados Unidos, que va a ser complementada con adquisiciones muy seguramente de operaciones locales y de greenfields en Estados Unidos.
Planta de Cementos Argos situada en Cartagena Foto:Cementos Argos
Además de Colombia, en el hemisferio hay varios procesos de transición política. ¿Cómo ve para los negocios ese escenario hemisférico?
Lo veo totalmente positivo. Un potencial gigante de exportación de servicios de valor agregado de Colombia a Estados Unidos. Estamos viendo que lo que es México para Estados Unidos está empezando a bajar hacia el norte de América Latina. Tenemos presencia en Guatemala con el negocio de cemento, y lo que llama particularmente la atención es la cantidad de asiáticos que se están instalando ya en Guatemala. Entonces, lo que vemos nosotros es que no es solamente Colombia, es el norte de América Latina que tiene una oportunidad gigante de conectarse a las cadenas de suministro para las industrias americanas. La invitación que estamos haciendo los empresarios del país es que miremos a Estados Unidos con mucho más interés.
Nosotros hemos demostrado que se puede competir y se puede ganar ese mercado y creemos que hay muchas compañías similares a nosotros que tienen las competencias para participar del mercado americano.
¿Puede el Gobierno cumplir un papel en el aprovechamiento de esas oportunidades hemisféricas?
Creo que cualquier gobierno que llegue va a querer llevarle bienestar al mayor número de colombianos, y eso no se consigue sino generando oportunidades de empleo y con crecimiento económico. Entonces, sí esperaría que independientemente de quién gane, esa oportunidad geopolítica que tenemos en este momento se pueda materializar.
¿Cómo están viendo la posibilidad del fenómeno del Niño?
Pues estamos preocupados realmente. Todos los modelos muestran que las probabilidades de un Niño o de un Niño severo son altísimas, y el país tiene limitaciones para cubrir esa demanda de energía en un escenario de estrés de Niño. Entonces, es importante generar condiciones para las inversiones muy necesarias en proyectos.
El tren de Argos cruzando Bogotá Foto:Argos
Y cada vez hay más dificultades para conseguir gas. ¿Sería necesario retomar el carbón?
Yo creería que hay alternativas, pero la mejor política es generar confianza en la comunidad inversionista. Se necesita inversión. Muy seguramente se va a necesitar generación a carbón, proyectos rápidos de generación a carbón. Para complementar una matriz que es exageradamente limpia. Nos sentimos totalmente orgullosos de tener una de las matrices más limpias del mundo. Eso, sin continuar impulsando de forma sustancial generaciones como las solar y la eólica. Pero tenemos que volver a explorar gas porque no podemos desaprovechar un recurso esencial no solo para la confiabilidad del sector eléctrico, sino también para el bienestar de los colombianos.
Pero recuperar confianza y que eso se traduzca en inversión tiene sus tiempos, pero el fenómeno del Niño tiene otros tiempos. ¿Es suficiente recuperar confianza?
El Niño es ya. Los escenarios de riesgo son muy rápidos. Vamos a tener que atravesar El Niño con el sistema como está.
¿Qué perspectivas hay en concesiones de vías, luego de passar los últimos años sin nuevos proyectos?
Hemos tenido muy poquitos nuevos proyectos a nivel nacional, pero hemos tenido muy buena actividad a nivel de gobernaciones y alcaldías.
¿Y eso compensa?
No ha alcanzado a compensar, pero ayuda de forma importante.
¿Y fuera del país?
Estamos mirando con mucho interés un nuevo sector para nosotros que es aguas. Creemos que es el futuro, realmente. Que es tratamiento y reuso de agua, desalinización. Ahí estamos empezando con una adquisición en México, que hizo Odinsa. Es un sector que estamos mirando con mucho interés. Que nos da no solamente diversificaciones en infraestructura, sino también geográfica, porque el foco de esa nueva vertical es México, Chile y Perú.
Estamos mirando con mucho interés diferentes sectores. Foto:Cortesía Argos
¿Tras 5 o 6 años muy movidos con ‘terremotos’ como los desenroques del Grupo Empresarial Antioqueño o las megamovidas en Estados Unidos, se ha pasado a un escenario más normal?
Estamos en una situación yo diría privilegiada porque tenemos un grupo empresarial totalmente enfocado en infraestructura y materiales de construcción con una fortaleza muy importante en su balance, estamos muy desapalancados y con unos fundamentales a favor por las próximas décadas, pero lo que más nos motiva es que podemos ayudar al bienestar.
Tenemos una responsabilidad muy grande. Somos una empresa próxima a cumplir 100 años, tenemos ya 92. En el mundo solo una de cada 100 empresas cumplen 100 años. Son casos muy muy escasos. Y estas compañías que han sido tan relevantes para acompañar el crecimiento, el desarrollo de Colombia, tenemos la obligación de cuidarlas. Hay un compromiso gigante con ese legado. Y eso se consigue simplemente cuidando sus valores fundacionales, que son trabajo y rectitud, actuando con integridad y persiguiendo el propósito superior que siempre han tenido este grupo empresarial, que es el protagonista del desarrollo del bienestar en Colombia.
Algo que desmotivaba hace un tiempo era que el valor en bolsa del negocio en Estados Unidos no se reflejaba en el valor de las acciones del Grupo o de Cementos
Argos. ¿Cómo han evolucionado esos precios?
Todas las compañías todavía están lejos de llegar a los valores que nosotros consideramos fundamentales, pero hemos avanzado de forma importante. Llegó un momento en el cual el valor de la acción en el mercado no reflejaba ni siquiera un dólar del valor de los activos en Estados Unidos. Por eso tomamos en su momento la decisión de separación de Argos en Estados Unidos y eso facilitó el potencial de listamiento o el alistamiento para listarnos en Nueva York, la combinación con Summit y la posterior venta a Quickrete. Por eso en esta en este nuevo capítulo estamos separando los dos negocios de Cementos Argos: la reentrada de Estados Unidos a través de Argos Materials y las operaciones de Cementos Argos en América Latina para maximizar realmente las oportunidades de crecimiento.
LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN


